miércoles, 16 de febrero de 2011

24-25



Mess se dispara en la boca, para callar las palabras que no puede decir. Ama a su hermano, eróticamente. El amor incestuoso es signo de pecado y maldiciones mentales para el mundo humano y quienes tienen arraigados estos conceptos suelen trastornarse al vivirlos, al vivir la disidencia. Mess decidió no vivir la disidencia. Ann se dio cuenta de que también la amaba y que encerrando a su hermana no iba a anular lo que siente.
Ann recoge el cuerpo de Mess, lo lleva sobre su cama y al fin reconoce el amor humano pero no humano moralmente. Penetra al cadáver buscándola pero no la encuentra. Se queda a su lado buscandose pero no se encuentra. Pasado los días el cadáver comienza a jugar a la neblina con su hedor.
....
Los cadáveres no nos quieren Ann, por eso huelen mal. Nos obligan a enterrarlos, ellos saben que es la única manera de olvidarlos. Vamos, ya no te pertenece, arrójalo al mar.

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