viernes, 26 de julio de 2013

Día 57.


Cuando se levantaron de la mesa, Cam lavó los platos. Su esposo la tomó por el cuello y le quitó el turbante: Ella estaba enamorada, su cabello crecía sin parar.
Su esposo sabía que ella ya no lo amaba y por eso la golpeaba. Pasados tres años dejó de crecer el pelo de Cam, algo que lo dejó perplejo pero con la satisfacción de tener el poder sobre la voluntad de ella. Aún la podía tener amarrada a sí mismo, por su fuerza física, la violencia y las violaciones.

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