lunes, 29 de diciembre de 2014

Apuntes y blá.

Hoy una compañera de trabajo hizo mil intentos por parecer correcta / mojigata. El jefe nos descubrió hablando sobre el martes femenino al que vamos a ir y ella dijo que no bebía, que apenas bailaba, que se vendría temprano, porque al día siguiente trabaja. Luego también dio muchos argumentos para verse fiel y responsable con su hijo y su pareja.
Me llama la atención profundamente. No es la primera vez que veo la actitud de doble moral de estas mujeres, pero sólo es frente al jefe y a otros hombres. No vayan a pensar que son maracas. Que nadie lo piense. Pero en el fondo todas son calientes, somos calientes y andamos verdes por una verga gruesa. Lo dicen constantemente, cuando todas le miramos el paquete al pololo de las chicas que entran a la tienda.
Mujeres obligándose a sí mismas a ser correctas, sobre todo si son madres. Si son madres sólo pueden ser como la virgen maría.

sábado, 27 de diciembre de 2014

apuntes

Cuando aparece una mujer la miran con odio y no la ayudan. Inmediatamente es la enemiga. Mujer no clienta, mujer competencia laboral
Cuando aparece un hombre no pasa lo mismo, todas quieren seducirlo o tener su atención. Cuando descubren que es débil, tienden a destruirlo verbalmente.
La mujer se vuelve compañera cuando te sonrríe y te escucha y da consejos.
El hombre se transforma en amigo cuando no expresa (te mira las tetas, poto) deseo sexual hacia ti.
(según datos observados)



martes, 23 de diciembre de 2014

apuntes

Compañeras de trabajo escandalizadas por besos homosexuales.
Repudio hacia Vale Roth por ser maraca.
Proyecciones de ser madre y realizarse como mujer.
No tomar la iniciativa en una relación por miedo a parecer fáciles.
Compañero de trabajo que ama a una niña le pide al fin su facebook y luego deja de interesarse por ella porque se da cuenta de que si se lo dio tan fácil, lo debe hacer con todos.
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la idea de los apuntes es hacer un cómic sobre feminismo para dueñas de casa. Rescato datos reales para hablarle a personas reales.

lunes, 22 de diciembre de 2014

El hombre que escupe y pisa el escupo, una acción mímica en contra de dos lesbianas que se besan en el local de ropa femenina.
La regla de las 20, no contratar a más de 20 mujeres para no poner sala cuna.
Gano menos porque como soy mujer me descuentan más de la previsión.
Mi jefe nos dice que prefiere a los hombres porque venden más. Pide que le traigan más hombres pero sólo hay mujeres interesadas en trabajar ahí.

Niña Barbie.

Entró una señora muy sencilla con su niña barbie. Una niña de unos 11 años vestida con colores rosados y morados, con tacos altos, jeans ajustados, polera que se levia el ombligo y un cinturón cadena plateado con brillos y diamantes de plástico. Venía ella misma, como dicen, empoderada, mirando las vitrinas al modo en que lo hacen las divas, exigiendo tal o cual zapato que combinara con su vestido de año nuevo. La madre silenciosa y sumisa le decía que comprara lo que quisiera. No había un zapato que fuera acorde a su vestido, miró a su madre como dándole una orden, movió su cabello con desprecio hacia mi compañera de trabajo que la atendía y ambas se fueron del lugar. Nosotras quedamos sorprendidas, ellas con mirada de ternura: mira la cabrita agrandá, y yo con un pavor que no puedo explicar.

Los orangutanes.

Tienen ellas cerca de 20 años y pololos como orangutanes. Una de ellas pasa con enfermedades venéreas leves porque su pareja siempre la engaña y trae en el pene infecciones. Otra llega cansada del trabajo y su pareja la regaña porque no llega a trabajar en los quehaceres del hogar, además, y nunca la ayuda o si lo hace es a regañadientes, como si una madre retara a su hijo para que lave la taza que ensució. Otra piensa que está bien que su pareja la manossee en la calle y diga, mientras le agarra una teta, que esto es mío.
Todas con hombres mayores que ellas en 10 años, todas quieren quedar embarazadas para arreglar la relación, como si sólo siendo madres pudieran ser más valoradas por ellos. Todas se imaginan casadas y felices -no está mal- saliendo de sus carreras o nunca estudiando y luego haciendo familia -esto es violento-. Yo les digo que piensen en su mujer de 40, qué les diría su yo a los 40 años ¿Postergaste nuestros sueños porque tu vida la definiste en una relación de pareja que ni siquiera querías pero tenías miedo de un tren imaginario que se te iba a pasar? A eso le temen, a la vejez, al tren imaginario que se pasa y te roba la juventud y la vida.
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Apuntes realistas de mujeres comunes.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Apuntes.

Me cuenta que los pezones se obscurecen cuando están llenos de leche y que duele la espalda.
Una de mis compañeras se prueba una chaqueta y el jefe le pide que se de una vuelta y ella se da una vuelta. Él le explica que es para mirarle atrás y ella se ríe como si fuera lo correcto obedecer para ser tazada.
Me enseñan a cómo caminar como modelo.
Un gerente de la tienda me mira mi chapita de Quenita Larraín y luego supone que mi carne es de fácil acceso y comienza a mirarme con calentura y a acercarse demasiado. Me sueno los mocos bien fuerte para que se aleje.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Violento eunuco.

Un eunuco es un muñeco que se traviste. Una mujer es un muñeco que se traviste. Pienso mientras mi compañera de trabajo se maquilla apurada porque la pueden despedir. No podemos vender accesorios de mujer sin parecer eunuco de mujer. El rostro femenino es lo más importante. Se deben ver nuestros labios, narices, pómulos y ojos. Además no podemos decir garabatos. Me miro al espejo con mi cara sin maquillaje y me maquillo también. Necesito el dinero.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Violentamente embarazada.

Me contó de su embarazo, que casi se desangra entera y que luego, lo más doloroso es la primera meada. Luego me dijo que le daba mucha pena dejar a su hijo solo para poder trabajar, que le hubiera gustado que jamás hubiera salido de su vientre. Entonces imaginamos posibilidades de cómo sería estar para siempre embarazada y que todo sería mejor siendo dos personas. Jamás estarías sola. Luego llegaron tres señoras a comprar zapatos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Día 2. Violentamente niña.

La madre la tironeaba para entrar a la tienda. Andaba buscando de todo para enseñarle desde pequeña a ser mujer. Su padre le regaló un alisado de pelo, la madre las sanadalias rosas, el hermano el vestido. Luego irían a casa a enseñarle a sacarse las cejas por primera vez y a depilarse las piernas para usar sus zapatos y vestido nuevo.

martes, 2 de diciembre de 2014

Superficialidad comercial: Violentamente femenino. Día 1.

Mi jefe le dice a mis compañeras de trabajo que es necesario que me vea más femenina para atender a las personas de la tienda, que por favor alguna se acerque a decírmelo. Les recomienda que ajuste mis pantalones y que me maquille. Que lleve el pelo suelto, porque en una tienda de vestuario femenino, es necesaria una buena apariencia femenina. Ya no sirven mis conceptos de neofeminidad ni el libro de la Simone que dice que mujer se hace y no se nace, ahora me pone el pie encima la normalidad del empleo en tienda de mall. Aunque sea la mejor vendedora de superficialidad comercial y zapatos plásticos que se hacen pasar por cuero, debo verme femenina, violentamente femenina.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Superficialidad comercial. Día 0

No tengo tiempo para dibujar (dibujar, escanear, arreglar colores, cambiar tamaño, archivar en carpeta, subir aquí) pero sí para escribir. Después le subo el dibujo.
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Su madre vino a la tienda para disfrazarla de mujer. Ella iba vestida como un chico, caminaba holgado, miraba el suelo. No como esas niñas de periferia que pretenden una apariencia de otra clase social y barata (la tienda es todoplástico bien cuico), que sufren el disfraz con placer de hacer lo correcto, una especie de mujercita floreada, que huele bien y que habla finito.
Le compró una cartera y unos zapatos que hicieran juego, llamó a la hermana para que la maquillara y así, al fin, tener a su mujer disfrazada, ya que la hija real no sabía cómo hacerlo o tal vez se inventó a sí misma así de sencilla: una polera ancha, gringa, jeans feos, sin maquillaje, zapatillas sucias y el pelo largo como metalero. Quise decirle: "Estamos listas para disfrazarnos de mujer? " pero iba a perder la venta.