Una vez en su casa, se desplomó por la falta de energía. Ideas antiguas comenzaron a invadir su cabeza, como si fueran certezas. El pasado de la niñez se hizo presente, lo ridículo le parecía coherente, lo profano sagrado, lo horrible hermoso.
Como si fuera una broma, las calles por donde deambuló casi inconsciente Cam, eran las mismas en donde Pal vivía. Pal, al salir de su casa, se encontró con ella, besando a "otro hombre", más no le importó el otro, sino ser descubierta en sus engaños.
La melancolía, el sufrimiento, la espera, los errores cometidos hicieron un quiebre en la realidad de Cam y su propia mente comenzó a destruirla, hasta que la realidad se quebró y no hubo diferencia entre su imaginación y el mundo de la carne.
Freud dice: El individuo sufre melancolía cuando su yo se resiste a mantener los lazos de fuerza pulsional que alguna vez mantuvo con la representación del objeto de amor/deseo. La sombra de ese objeto ensombrece al yo, el que se autorreprocha y autoinduce castigos sádicos, se humilla.