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Mostrando las entradas etiquetadas como Sofía segunda edición.

Día 26.

Descubierto el secreto, la falta de experiencia y la paz, se liberó de sí, se disolvió el Yo. Fin.

Día 25.

¡He ahí el Tabú! ¡El tabú está en el corazón, en el corazón el Yo, en el corazón la cárcel, la identidad! ¡Maldito corazón, sin razón! ¡Libertad! ¡Libertad!

Día 24.

Lo que las tres personalidades desconocían, era que el Yo estaba resguardado por la cuarta conciencia, la que gobierna a humanos y animales, la que se aprecia en los instintos más básicos y a la vez divinos. El Yo estaba encerrado en el Peso que colgaba de su cuello, en el corazón. Mientras las personalidades seguían discutiendo, el Peso sabía dónde debía buscar aquello que creía que iba a encontrar en otros y no en sí mismo: el amor.

Día 23.

Mientras guardaba silencio, la personalidad de la cual todos pensaban que escondía el Yo, comenzó a luchar por no ser absorbida. Cada cual deseaba eliminar a la otra, atando su cuello con una soga. Una de ellas fue más fuerte y para no esfumarse, transformó su pierna en cable a tierra y se aferró.

Día 22.

Una de sus personalidades intentó seducir a la mayor, por creer que en ella se encontraba el Yo. La primera personalidad que encuentre al Yo, se lo tragará y será dueña del cuerpo andante.

Día 21.

-¿Dónde estoy? Se preguntó.

Día 20.

En castigo, por desobediencia racional, su propia razón la dividió en tres personalidades. En castigo, hoy, no sabe en cuál de ellas ha quedado su Yo.

Día 19.

Día 18.

Día 17.

Día 16.

Día 15. Cuestionamiento.

Día 14.

Y otras veces me libera con violencia.

Día 13.

Y me ciega.

Día 12.

También me atrapa, me atrapa.

Día 11.

Me eleva, me eleva, me eleva. Tanto, que hace de mis grilletes ataduras de globos.

Día 10.

Otras veces me eleva y me pierdo en el vuelo.

Día 9.

Me pesa, me pesa, me pesa, me pesa y me aplasta.

Día 8.

Me pesa, me pesa, me pesa.

Día 7

Aquello que se destapó y se perdió, luego de un largo viaje volvió y me volvió a pesar.