Ese momento en que estás recién conociendo a alguien y te vas soltando de a poco en mostrarte tal como eres y cuando te muestras un poco más, cuando dejas de fingir, cuando dejas de mentir, justo se van. Qué lata me dirán ustedes, que tenga que ocultarme y no poder ser yo misma para que alguien se acerque un poco más pero es algo que suele pasarme a menudo y no sé si es porque soy muy rara, muy feminista o muy intensa. Pero también es cierto que espanto a la gente que está normalizada. Locos, alcohólicos, patológicos son parte de las personas en donde me siento súper cómoda pero ¿Ahí no hay ningún lugar seguro para una amistad o para una relación? Lo intento, intento estar, adaptarme, acomodarme a la gente simple, que no piensa tanto, que vive en piloto automático pero ME ABURRO TANTO y me aburro tanto de silenciarme, de ponerle mute a mi espíritu. Sí, a veces no sé por qué lo hago y otras veces sé que me gusta sentirme deseada por cualquiera, me gusta gustar ¿A quién no le gusta gusta...